Alrededores de Viena: Bratislava

Vistas de Bratislava

La cercanía de Viena y la capital eslovaca, 64 kilómetros, convierten la visita a Bratislava en una de las excursiones más recomendables que se pueden realizar.

Qué ver y qué hacer en Bratislava

A orillas del Danubio, es una hermosa ciudad, tranquila y de aires señoriales que ofrece numerosos atractivos. El símbolo de la ciudad es el Castillo de Bratislava, que se eleva sobre una cercana colina y permite disfrutar de magníficas vistas. En la actualidad alberga la colección del Museo Nacional Eslovaco.
La puerta de San Miguel es el punto de partida para iniciar el recorrido por el casco histórico, lleno de rincones repletos de encanto. La puerta formaba parte de la antigua muralla medieval y en ella destaca la torre barroca posterior coronada por la estatua del arcángel. Se puede subir a la torre, donde se encuentra el Museo de Armas de la ciudad. Desde aquí, se llega al centro neurálgico de Bratislava, la plaza central o Hlavné Naméstie. En ella verás dos de los edificios emblemáticos de la ciudad el antiguo ayuntamiento y el Palacio Primado. Muy cerca se encuentra la Catedral de San Martín, iglesia gótica cargada de historia.
En tu recorrido debes también incluir la visita al Teatro Nacional Eslovaco, el majestuoso edificio conocido como La Reduta, sede de la Orquesta Filarmónica Eslovaca y el palacio de Grassalkovich, hoy residencia oficial del presidente de la República eslovaca. Podrás contemplar su espléndido exterior barroco (no se visita el interior) y sobre todo, pasear por sus cuidados jardines.

Como contraste a la ciudad histórica, el Puente Nuevo destaca entre los monumentos más llamativos de Bratislava. Une ambas orillas del Danubio con su ultra moderna estructura. La torre que da acceso al puente, de 80 metros de altura, llama la atención porque  en ella verás una curiosa forma de “platillo volante” que es en realidad un elegante restaurante panorámico. Si te da tiempo, visita también el monumento y cementerio Slavín donde se encuentran enterrados más de 6.ooo soldados soviéticos.
En tu paseo, algo que sin duda te sorprenderá serán las distintas esculturas que encontrarás en los lugares más insospechados: un soldado, un paparazzi camuflado entre la gente o una de las estatuas más famosas de la ciudad, el “Rubberneck”, un intrépido caballero que asoma la cabeza saliendo de una alcantarilla (está en la esquina de las calles Panská y Sedlarska). Disfruta del ambiente de las calles más comerciales, como la Obchodná Ulica y, si haces noche, comprobarás la animación de sus múltiples terrazas, restaurantes y cafés, en los que la música siempre está presente.

Cómo llegar a Bratislava desde Viena

Barco: en escasos 75 minutos la compañía Twin City Liner une ambas capitales en un bonito crucero por el Danubio. Tienes información sobre precios y horarios en http://www.twincityliner.com
También tienes la opción de contratar online una visita de siete horas y media de duración, en barco, para ver los más interesante de Bratislava (43 €). El recorrido se hace con guía (solo en inglés)

Coche: Si viajas en tu propio vehículo tendrás que salir de Viena y tomar la autopista A 4 hasta Bratislava (peaje).

Autobuses: Parten desde Studtirolerplatz en Viena y te dejarán en el centro de Bratislava. Compañía Euroliner. http://www.eurolines.at

Tren: En Viena parten de la estación Sudbanhof y te dejarán en la estación central de Bratislava, a unos 15 minutos a pie del centro (también tienes autobuses). http://www.zssk.sk
Foto: Miroslav Petrasko (blog.hdrshooter.net)







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